Casa IV · casa 4
El hogar y las raíces
De dónde venís y dónde te sentís en casa.
- Signo natural
- ♋ Cáncer
- Planeta regente
- Luna
- Eje
- Origen · Destino
Qué significa la casa IV
La base de la carta: la familia de origen, la infancia, la casa donde crecimos y el lugar íntimo al que uno se retira. También habla de la herencia emocional que traemos de los nuestros.
Qué rige
- Familia
- Hogar
- Infancia
- Raíces
La pregunta de esta casa
¿Dónde están mis raíces y mi refugio?
Cada planeta en la casa IV
El planeta que te caiga acá te dice con qué energía vivís este ámbito. Fijate cuáles tenés en la casa 4 en tu propia carta —puede que ninguno, y también está bien: entonces manda el signo de la cúspide.
Sol en la casa 4
Tu centro está puertas adentro: la familia y las raíces son tu asunto de fondo. Necesitás un lugar propio para poder ser vos en todo lo demás.
Luna en la casa 4
Es la Luna en su lugar: tu casa es tu refugio real. La familia te toca fibras hondas y tu memoria emocional es larguísima.
Mercurio en la casa 4
Pensás y hablás desde lo emocional y lo familiar. Las conversaciones importantes las tenés en casa, no en público.
Venus en la casa 4
Buscás en el amor un hogar, y lo ofrecés. Tu forma de querer tiene mucho de cuidado, cocina y puerta abierta.
Marte en la casa 4
Tu energía se juega puertas adentro. Defendés a los tuyos con uñas y dientes, y también ahí es donde más chispea.
Júpiter en la casa 4
La suerte te llega por la familia y por el hogar. Ganás con propiedades y con un lugar propio que se agranda con los años.
Saturno en la casa 4
La familia dejó una marca de exigencia o de ausencia. Construir tu propio hogar es una de las tareas de tu vida.
Urano en la casa 4
Tu casa o tu familia tienen algo fuera de lo común. Es probable que te hayas mudado varias veces o roto con el molde familiar.
Neptuno en la casa 4
Hay algo idealizado o difuso en tu familia de origen. Necesitás un hogar tranquilo, casi un refugio, para funcionar.
Plutón en la casa 4
Hay una historia familiar fuerte que te toca elaborar. Cortar con lo heredado es tu transformación más grande.
Forma eje con la casa X (la vocación y la imagen pública): las casas opuestas se equilibran entre sí.